El Instituto Mayor Campesino (IMCA) participó en la Asamblea Presencial de la Red COMPARTE, realizada del 10 al 12 de julio en Santiago de Chile, un espacio de encuentro que reunió a representantes de centros sociales, universidades aliadas (Deusto, Ibero, Iteso y Esade), organizaciones y entidades colaboradoras de Iberoamérica para fortalecer el trabajo articulado en torno a la construcción de iniciativas económicas sostenibles. Esta asamblea que se desarrolla cada dos años de manera presencial, tuvo como propósito continuar fortaleciendo los vínculos entre los actores que integran la red, evaluar los avances de la planificación estratégica y proyectar nuevas acciones conjuntas para responder a los desafíos que enfrentan los territorios de la región.

Como integrante de la Red COMPARTE, el IMCA hizo parte del diálogo, reflexión e intercambio de experiencias que permitió compartir aprendizajes sobre el acompañamiento a organizaciones comunitarias, el fortalecimiento de iniciativas económicas locales y la promoción de procesos de desarrollo territorial con enfoque de género, justicia social, sostenibilidad ambiental y economía solidaria. En ese sentido, la participación del IMCA ratifica su compromiso con la construcción de alternativas que dignifican la vida de las comunidades rurales y fortalecen su capacidad para afrontar los retos sociales, económicos y ambientales del contexto latinoamericano.

La agenda de trabajo incluyó espacios de crecimiento espiritual, análisis de contexto, intercambio sobre la aplicación de herramientas y metodologías, resultados de la evaluación intermedia de la implementación del Plan Estratégico de la Red COMPARTE 2024–2027 y sesiones de construcción colectiva orientadas a fortalecer el trabajo en red. Asimismo, se abordaron temas estratégicos relacionados con la comunicación para la incidencia, el marco común de género, la articulación con las universidades y la apuesta compartida por una economía basada en la justicia social y la ecología integral.

Uno de los principales aportes de este encuentro fue la posibilidad de reconocer y valorar las diversas experiencias que las organizaciones que hacen parte de la Red vienen impulsando en distintos países de América Latina para fortalecer economías inclusivas, promover prácticas agroecológicas, consolidar procesos organizativos y generar oportunidades para comunidades que históricamente han enfrentado condiciones de exclusión y pobreza. Estos intercambios enriquecieron la reflexión colectiva y permitieron identificar desafíos comunes, así como estrategias de trabajo mancomunado que permitan seguir cualificando el impacto de las acciones desarrolladas en cada territorio rural y urbano.

Durante la asamblea también se promovieron espacios de diálogo sobre la espiritualidad que anima el trabajo de la Red COMPARTE, entendida como un elemento que fortalece el compromiso ético con las comunidades y con el cuidado. Esta dimensión, unida a la reflexión sobre la ecología integral, reafirmó la importancia de construir respuestas que integren el desarrollo económico, la equidad social y la sostenibilidad ambiental como pilares inseparables para el bienestar de las personas y los territorios.

Para el IMCA, participar en este escenario internacional representa una oportunidad para fortalecer capacidades institucionales y compartir las experiencias construidas junto a las comunidades rurales que acompaña en Colombia. El intercambio de conocimientos, metodologías y buenas prácticas fortalece la labor y contribuye a enriquecer las estrategias de acompañamiento territorial que se desarrollan a favor de las iniciativas económico-productivas. La articulación con organizaciones e instituciones de distintos países fortalece la capacidad colectiva para responder a desafíos compartidos como el cambio climático, la desigualdad, la exclusión económica y la necesidad de impulsar sistemas productivos respetuosos con las personas y con la naturaleza.

La experiencia vivida en Santiago de Chile reafirma que el trabajo en red constituye una herramienta fundamental para potenciar aprendizajes, generar alianzas estratégicas y avanzar hacia la construcción de condiciones de bienestar y buen vivir de organizaciones, comunidades y territorios comprometidos con el cuidado de la vida.
Redacción
Pedro Antonio Ojeda Pinta


